viernes, 30 de septiembre de 2016

¿Qué pasa con nuestras naranjas?, por Francisco Quirós "Pacurro"

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VIVIENDO en la tierra de las mejores naranjas! . Nos encontramos con esto, en dos de los supermercados más importantes de la zona. Naranjas de Sudáfrica y de Argentina. Mientras, nuestros agricultores tienen que dejar la cosecha en el árbol o malvender para la cítrica, no pagando siquiera los costes de producción. Eso sí, la gran superficie se permite el lujo de vender el kilo a 1,40€  ¡Compremos productos de la zona y activamos la economía local!.

Este comentario, lo publicaba en su muro de facebook, Manuel García Lobato, como prueba aportaba las dos fotos que figuran debajo del texto. Felicitar a Manolo por su perspicacia
 La verdad que da rabia, impotencia, rechazo, comprobar como existiendo tan ricas naranjas en la zona. Nos vengan de países tan distantes como Sudáfrica o Argentina, sin olvidarnos de las que nos llegan desde Marruecos. 

Dicho comentario me ha hecho reflexionar lo siguiente: La producción de naranjas ,  como medio de vida, prácticamente ha desaparecido de San Martín del Tesorillo. Todavia queda  mucha producción por supuesto.Pero ya no  es el  comercio que salvo riadas o accidentes meteorológicos, aportaban unos ingresos  suficientes para vivir cómodamente a los propietarios, a los  intermediarios que compraban el fruto para explotarlo y producía una gran cantidad de jornales. Jornales muy significativos en época de crisis,que venían a paliar la situación
 
 En los años 80 y principio de los noventas, se pagaba en el árbol el kilo de naranja a cien pesetas unos sesenta céntimos  .Hoy en el 2016 a cinco o seis céntimos un 90% menos. De esa guisa no es de extrañar que existan  huertas semi abandonadas o abandonas totalmente, ya que mantenerlas no solo no reportan beneficios, incluso cuesta dinero.
Pregunté  a un agricultor sobre los motivos que han llevado a esta situación y alego causas varias.
El primero que agricultores dedicados de llenos al cultivo de la naranja, muy pocos, para  la mayoría las huertas eran un complemento una segunda actividad, conclusión falta de profesionalidad.
Mucha producción en Andalucía, las plantaciones de naranjas se han disparado en Huelva, Sevilla y Córdoba.
No se le dio la difusión necesaria a la marca Tesorillo. Se podía haber obtenido perfectamente la denominación de origen.
No ha existido la suficiente renovación en el cultivo de las variedades, me comentaba, en ese aspecto nos hemos quedado obsoletos. Me ponía un ejemplo muy gráfico,  la variedad washington  navel, por cierto de un sabor inigualable, antes no las quitaban de las manos ahora nadie las quiere.
Una pésima comercialización, donde el precio final se difiere entre muchos intermediarios, quedando para el productor una miseria.
Una cooperativa que sin entrar en detalles, no ha sabido o no ha podido gestionar con éxito la comercialización .
Entre todos la mataron y ella solo se murió.
Mi interlocutor, con énfasis, me recalcaba, que reconocido por muchos entre ellos valencianos expertos en la materia. El sabor de la naranja de Tesorillo no tiene parangón, sencillamente son las mejores del mundo.
En la actualidad, hay muchas plantaciones que se están reconvirtiendo en producciones de agüacates. Fruta que está obteniendo muy buenos precios. Pero hay que matizar, mi informante reflexionaba al respecto .¿Cuanto tiempo, se mantendrán esos precios?
¿Sucederá con la naranja,  como el cultivo del arroz? , que terminó por desaparecer.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

eso es lo que deberiamos hacer en nuestro territorio ,gastarnos el dinero en nuestros productos que son de primera calidad y no comprar el producto fuera de nuestra comarca con la garantia de que son productos sacados de nuestra zona ,y sabriamos lo que nos comeriamos p.por la mitad

El Niño Del Corchado dijo...

Volver

El verdor de los Naranjos
y el olor del azahar,
es lo que tiene San Pablo
que todo el que allí ha vivido
o el que por Buceite ha pasado,
no lo olvidará jamás.
Y el volver es… obsesión,
es una necesidad,
que me lo digan, a mí.
Que después de más de seis décadas
sueño que yo he vuelto allí,
que allí me voy a quedar,
que allí es donde voy a vivir,
que allí es donde voy a morir
y que será en El Corchado,
al pie de un alcornoque
donde mis cenizas, reposen.

EndC. --.09.16