miércoles, 9 de mayo de 2018

"Carta a San Pablo de Buceite", por María Luísa Niebla

María Luísa Niebla es miembro del Club de Letras de la Universidad de Cádiz.
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QUERIDAS AMIGAS y queridos amigos de San Pablo de Buceite, quiero transmitiros mi agradecimiento más sincero por vuestra cálida acogida en el día de ayer con motivo del homenaje que celebramos conjuntamente a Miguel Hernández.
Todos los miembros -sin excepción- del Club de Letras de la UCA que asistimos a este encuentro, regresamos encantados y con un delicioso sabor de boca que fuimos paladeando en nuestro viaje de vuelta.


Nos resultó un acto tan ameno e interesante, que el tiempo se nos pasó volando y, cuando quisimos darnos cuenta, ya estábamos montados en el autobús con el deseo de repetir la experiencia y con las ganas de haber podido recorrer las calles de este pueblo tan encantador que nos había embrujado.

Las autoridades presentes, Lola Mínguet y Ángel Gómez, nos brindaron un trato exquisito y sus intervenciones fueron ejemplares.
Bernardo, el fotógrafo, nos encandiló con su simpatía y estuvo atento a todo detalle susceptible de ser inmortalizado.
Los compañeros y compañeras de San Pablo nos hicieron sentir como en nuestra propia casa. 
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Mª Luisa Niebla, Maritxé Abad, y Cristóbal Moreno El Pipeta, del Club de Letras
Cristóbal Moreno nos agasajó, incluso, con una montaña de naranjas que él mismo había recolectado y envasado. Así que no nos faltó este jugoso postre como colofón a la sabrosa comida que pudimos degustar en el Hogar del Pensionista. Qué rico el guiso de pata, tuvo el poder de trasladarme a mi infancia rondeña como si el tiempo se hubiese parado.
En todo este festín para los sentidos, no puedo dejar de mencionar el deleite musical que nos proporcionaron Cesáreo y Antonio, quienes pusieron voz y acordes de guitarra a los versos del poeta homenajeado y a los que el auditorio no pudo evitar pedirles “otra-otra”. Se arrancaron entonces por tientos y por fandangos, inundando nuestros corazones y nuestras almas de un regusto antiguo y conciliador.
Tuvimos, en definitiva, la oportunidad de comprobar por nosotros mismos la calidad humana de los habitantes de este pueblo y la belleza de sus paisajes que tan bien fueron descritos por José Antonio Hernández Guerrero en su exposición y que están retratados en su libro El mentidero donde hace una semblanza viva y vivida de esta villa:
“San Pablo de Buceite es la demostración palpable de que los espacios humanizan, de que podemos saborear el paisaje, los olores, de la misma manera que lo hacemos con su gastronomía”.
Con la esperanza de volver a veros, recibid un saludo afectuoso.
Mª Luisa Niebla.

4 comentarios:

Cristobal Moreno dijo...

Muchas gracias a ti María Luisa, por tu propio homenaje a San Pablo de Buceite y a sus vecinos; es un honor haberos tenido aquí. Os invitamos a que disfrutes de nuestras fiestas, y a visitarnos cuando queráis.
Saludos

Conchi dijo...

No estuve por asuntos personales que me lo impidieron, pero no me extraña que sus habitantes fueran tan agradecidos con vosotros. Ya me lo demostraron a mí cuando estuve presentando mi novela "Y al Sur del Sur", gente cariñosa y amable como la que más.

MARI CARMEN dijo...

Connnchiiii ¡¡¡¡

Vuelve a San Pablo cuando quieras, pues estamos deseando ver tu próxima novela.
La Asociación de Mujeres Chiripi ya tiene por fin, su propia biblioteca feminista abierta a tod@s los vecin@ de nuetro pueblo, y me encantaría que la visitaras.

Por otro aparte agradecer a Maria Jesús ABad Bueno por su aportación con el libro "Retazos de Otoño en Primavera". No pude asistir al homenaje de Miguel pero desde la distancia muy agradecida.

Un Saludo¡¡¡
Presidenta de la Asociación de Mujeres
Mari Carmen Minguet

Zaida Giles de Quirós dijo...

Tiene un encanto especial San Pablo de Buceite tanto por su enclave geográfico natural como por el calor de sus gentes representadas por nuestro estimado compañero del Club de Letras, Cristóbal Moreno, su esposa y los amigos que nos acompañaron. La lluvia y después la luz del sol al atardecer dejaron si cabe la impronta en una tarde primaveral de amistad y poesía con nombre propio: MIGUEL HERNÁNDEZ GILABERT.

Gracias Luisa Niebla, Bernardo...
Cariños,

Maritxé.