viernes, 19 de mayo de 2017

"Las primarias o las últimas", por Enrique Alonso

Enrique Alonso es miembro de Podemos Jimena.
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Esta es la opinión sobre las primarias de un socialista que vio hace algunos años lo que estaba ocurriendo en la calle Ferraz.

Siento decir que mi fe es bastante escasa para que estas primarias sirvan de algo a la gente que lo está pasando realmente mal. Mientras escribo estas letras vienen a mi recuerdo las primarias entre Borrell y Almunia; un ejemplo de frustración a la ilusión de muchos que creíamos que la voluntad de los militantes estaba por encima del llamado aparato del PSOE, y me temo, que ahora pasará algo parecido.


Por desgracia, la solución del PSOE pasará por donde han pasado los partidos socialistas de Grecia, Alemania, Italia y, por último, el todo poderoso socialismo francés, que no es otra que el abandono de sus militantes para que se estrellen los llamados aparatos. Solo así, los partidos socialistas resurgirán de sus cenizas como el ave Fénix y sin parásitos.

 La gangrena de los partidos socialistas son los que comen de la olla del partido por no decir del “pesebre”. Estos llamados socialistas, con buenas pagas, puestos a dedo y que nunca han sufrido los efectos de la crisis, actúan fagocitando las entrañas del socialismo.

 Esta mala gente del aparato sufre de aporofobia, que es el desprecio a los pobres y reniegan de los que peor están, convirtiéndose en aliados de los verdugos de la derecha. El próximo día 21, muchos socialistas se acercarán con ilusión para depositar su voto creyendo que con ese acto el PSOE será útil para cambiar estas políticas de víctimas y de verdugos; pero no saben que  las víctimas serán víctimas y los verdugos serán verdugos mientras que dentro del PSOE existan las mismas barrigas agradecidas. Y desgraciadamente, estas estarán con Pedro o sin Pedro.

En algún momento, los socialistas españoles tomarán la misma decisión que los socialistas europeos, y que no es otra que: "para acabar con la rabia que está destruyendo a la sociedad, hay que matar al perro, porque ya es tarde para vacunarlo". Siempre tendremos un cachorro, que una vez vacunado nos servirá como perro de guía social. Esa es la única solución que hay en el PSOE.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio.
Cuánto añora Enrique sus tiempos de militantes del PSOE cuando era el alma del partio.
Enrique: Vuelve a casa vuelve.... aunque no sea Navidad.

Llámame Moisés dijo...

Qué tiempos aquellos en los que ser psoecialista era lo más ¡Viva el vino!
gonzalo Polo