viernes, 12 de febrero de 2016

"Partida de Cartas (Caravaggio)", por Manuel Mata

Entre mi socio y yo estamos intentando desplumar a este joven, incauto jugador de cartas, situado a la izquierda de la escena. Yo me encargo de hacer señas dando cuenta de la mano que lleva el caballerete mientras mi cómplice saca del bolsillo la réplica adecuada para ganar la jugada. Nada nuevo bajo el Sol, pues siempre en este mundo han existido ladronzuelos y tramposos, unos para sobrevivir y otros para acceder a una riqueza que en verdad y en justicia no les pertenecía. En el tiempo que usted me lee querido lector estas malas artes la practican políticos, banqueros, empresarios y especuladores de diferentes raleas, como bien sabe.


La verdad es que  Michelangelo  Merisi más conocido por la ciudad de la que era oriunda su familia  -Caravaggio-  se desenvolvía muy bien en ese ambiente de la pequeña delincuencia donde las artimañas, tretas y amenazas eran reglas básicas para subsistir.

Este cuadro forma parte de una serie que dedicó a escenas de género picaresco, que tuvieron gran éxito entre la clientela romana por lo ocurrente de las anécdotas y por la particular manera de enfocar a los personajes: vistos desde muy cerca y enmarcados en un espacio muy justo, sin otras referencias a contexto, logrando así que destacaran con viveza aislados de cualquier otro elemento.

 Trabajó bajo la protección del cardenal Del Monte, y a una pintura magistral unió una vida intensa y polémica: fue un genio incomprendido, un loco violento, un hombre atormentado y perseguido por matar a otro durante una reyerta.

Caravaggio fue el enfant terrible de la pintura italiana barroca. Pocos autores han gritado tan fuerte con los pinceles su propio conflicto personal y aunque no haya dejado más que una cuarentena de pinturas, cada una de ellas revela una visión muy personal del arte, una lucha interior, un debate entre luz y oscuridad, y un espíritu innovador capaz de mezclar en una misma escena santidad divina y miseria humana.

Giuseppe Ferretti.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

pues a los tramposos y a los que se hacen rico al costa de los demas, deberian ir a la carcel sin mas escusa, en aquellos tiempos y en estos.

Anónimo dijo...

Como siempre ¡¡¡Genial!!. Espero puedas al final hacer una gran recopilación de cuadros. Excelente la idea de hacer hablar los personajes, nunca se me habría ocurrido. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

Interesante, como siempre, Manolo! Nos haces cercano el arte que pretendían inculcarnos a empujones!

Anónimo dijo...

Manolo el Gernica !!!

jesus barroso gil dijo...

Muy interesante siguiendo tu atípica forma de mostranos las singularidades de las obras en cuestión.

jesus barroso gil dijo...

Como parece que no se ha editado mi comentario lo repito. Decía que sigo pensando que la forma de transmitirnos las singularidades de las obras en cuestión resulta atípica e interesante. Confío en que seguirás deleitándonos con tu ocurrencia de comentar una obra de arte.