miércoles, 25 de marzo de 2015

"En la pastelería", por David Romero Pacheco

El sampableño David Romero Pacheco ha publicado este relato en la sección de narrativa del núm. 20 de la revista del Club de Letras de la Universidad de Cádiz SPECULUM, que se publica en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
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EN LA PASTELARÍA
— Me gusta ese ¡el que tiene merengue por encima!

Son las cinco de la tarde, la hora habitual para comprar el pan y pastelitos para la merienda. Los clientes esperan rodeando el mostrador. Sus ojos muestran un brillo azucarado; contemplan los pasteles por los que se decidirán llegado su turno.

— Papi, me gusta ese, ¡el que tiene tanto merengue! —le dice una bonita niña a su padre mientras le da pequeños tirones de la camisa.

— Dime… hija —responde su padre aún abstraído.

Un joven atractivo, aunque algo delgado para sus treinta y pocos años, le presta ahora toda su atención a la pequeña.

— ¿Cuál dices que te gusta?

— ¡Ese!, ¡ese!, el que tiene tanto merengue, tan tostadito. ¡Y a ti, papi!, ¿cuál te gusta?

Observan como la cola avanza; tras el movimiento de cada cliente, el olor a pan recién hecho, y al dulzor del horno en marcha, se dispersa desesperando al apetito.

—Ese de chocolate, el que está en la esquina —dice el padre señalando la zona del mostrador que lo contiene.

— Sí, lo veo, papi, seguro que está bueno —responde su hija cada vez más impaciente, al tiempo que pega la cabeza repleta de rubios rizos al cristal.

— ¡Perdone! —les interrumpe el pastelero tras entornar la puerta— ¿podrían alejarse un poco del escaparate?, incomodan a los clientes.

—Vámonos, peque. Te llevaré al lugar donde fabrican el merengue —le miente el padre a la hija mientras la aleja de la pastelería.

Su mirada refleja el debate entre la furia y la tristeza.

2 comentarios:

Francisco Quiros Ocaña dijo...

Te felicito por la narración. Además de buena, viene como un oasís en este clima de crispación que han creado motivado por las últimas elecciones. Digo yo, con el debido respeto a todas las opiniones. Hay que saber perder pero también se debe saber ganar.

azuenigma dijo...

Gracias por el comentario, un saludo David R,