domingo, 5 de abril de 2015

Conferencia en Jimena sobre la Represión Franquista en Conil

El próximo viernes 20 de abril se celebra en Jimena una Conferencia sobre la Represión Franquista.

Está organizada por Socio Cultural de Cónil, "El Zaguán", con la colaboración de ña Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en el Marrufo y la Sauceda, el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar, y Agaden Jimena.

Como novedad, historias de nazis y fascistas que huyendo de la justicia internacional estuvieron en Conil.

Repaso a los últimos datos de las investigaciones sobre la represión franquista y los sucedido en Conil durante ese período.




9 comentarios:

Anónimo dijo...

Con todo mi respeto, con el reconocimiento personal de los acontecimientos a todas aquellas personas de uno y otro bando; NO OLVIDEMOS QUE ERAN DOS PARTES, me parece justo aunque fuera de contesto un recuerdo para ellos.
Ahora bien, ¿porque alguien en Jimena de la Frontera que al parecer se vive estas escenas con mas intensidad NO marca un lugar análogo a la Sauceda? en Jimena hasta el 18 de julio del 36 ¿no ocurrieron hechos injustificables? ningún padre/madre perdió a su hijo; ningún hijo quedó huérfano de padre. Por favor que alguien diga del porque de la represión franquista.

Anónimo dijo...

El nombre de Paracuellos del Jarama (en realidad, Paracuellos de Jarama) ha quedado ligado para siempre a la mayor matanza perpetrada en la guerra civil española. En las inmediaciones de esta pequeña población de la provincia de Madrid los revolucionarios asesinaron a sangre fría a varios miles de españoles inocentes. Militares que no habían tenido oportunidad de participar en la guerra, religiosos que, por supuesto, nunca tuvieron ninguna participación, políticos que no ostentaban ningún poder, intelectuales alejados de los asuntos políticos… Eran los enemigos de la revolución, personas que estorbaban en el camino al objetivo último de los autores de estas masacres: la dictadura del proletariado.

El nombre de Paracuellos de Jarama ha quedado ligado para siempre a un nombre, Santiago Carrillo Solares. Es, sin duda, el más famoso de los responsables de aquellos horribles crímenes, pero ni mucho menos el único. Nombres como Manuel Muñoz Martínez, Segundo Serrano Poncela o Mihail Koltsov merecen una cuota de protagonismo próxima a la de Carrillo. Asesinatos en masa como los que nos ocupan no pueden ser obra de un solo hombre, y el «genocidio» (como tal lo califican César Vidal y otros historiadores) de Paracuellos tuvo una indiscutible inspiración comunista, procedente de la Rusia soviética de Iosif Stalin e importada a Madrid a través del Partido Comunista de España (PCE).
¿Nadie del Campo de Gibraltar o de nuestra provincia puede tener algún vinculo familiar con estos hechos para recordar a sus familiares? La amnistía según la historia contemporánea por consenso de todas las clases políticas tubo su momento álgido, ya está bien.

Anónimo dijo...

Por favor, ruego al anónimo de las 10.15, no haga referencia a César Vidal cuando está hablando de historiadores. Ser historiador refiere un sentido de la responsabilidad que ese Señor ni conoce.
Gracias

Anónimo dijo...

¿Represión franquista en Conil?
Y otra dudilla que tengo ¿de quien es la Casa verde? De los ecologistas, de la memoria historica, del pueblo.. de quien?

Anónimo dijo...

como tal lo califican César Vidal y otros historiadores) perdona muchacho/@ te has confundido con el de las 10:46 yo no he dicho nada (10:15) de este insigne escritor de gran fama literaria.

Anónimo dijo...

El fenómeno de la persecución de los miembros de la Iglesia Católica que se enmarca en el contexto histórico de la Guerra Civil Española comprende a miles de personas, religiosos y laicos que forman parte del conjunto de víctimas de la Guerra Civil, e incluye también la destrucción de patrimonio artístico religioso y documental. Entre estas personas se encontraron numerosos religiosos1 pertenecientes al clero secular, órdenes, congregaciones y distintas organizaciones dependientes de la Iglesia Católica española que sufrieron actos de violencia que culminaron en miles de asesinatos, alcanzando las dimensiones de un fenómeno de persecución2 en las áreas de control nominal republicano principal, aunque no únicamente, durante los primeros meses del conflicto armado y de la revolución social que tuvo lugar en dicha zona. En la zona bajo control de las fuerzas sublevadas existieron también episodios, aunque en un número muchísimo menor y en momentos puntuales, hacia religiosos (católicos o de otras confesiones).

Esta violencia no sólo se manifestó en contra de los derechos fundamentales de miles de personas, muchas de las cuales fueron asesinadas —algunas, incluso, tras sufrir tortura—, sino que también se ejerció de manera sistemática contra aquellos bienes y objetos considerados símbolos de la religiosidad, dañando o destruyendo gran parte del patrimonio arquitectónico, artístico y documental.

La interpretación del origen y motivaciones generales de estos hechos, así como de las circunstancias de algunos de ellos, en particular en lo que respecta a su consideración desde la dimensión política y religiosa, pero también sobre su terminología, la actitud de la Iglesia y sus consecuencias en el desarrollo de la contienda y la posterior represión del régimen franquista, son todavía objeto de fuerte controversia entre los especialistas.

Citado como referencia en numerosas otras obras, un detallado estudio publicado en 1961 por Antonio Montero Moreno,3 identificó a un total de 6.832 víctimas religiosas asesinadas en el territorio republicano, de las cuales 13 eran obispos, 4.184 sacerdotes, 2.365 religiosos y 283 religiosas.

La Iglesia Católica, considerando que muchas de estas víctimas lo fueron como "consecuencia de su fe", las definió como mártires. Esta denominación de carácter religioso fue también adoptada por la propaganda del bando sublevado y posteriormente, por la dictadura franquista, haciéndola extensiva a todas las víctimas afines a su causa, quienes fueron llamadas mártires de la Cruzada o mártires de la Guerra Civil.

A tener en cuenta el próximo día 20 de abril; Casa Verde de Agadén. Gracias

Bernardo Medina dijo...

Inresantes enlaces de los que se intuye el largo y duro camino, para que la verdad, la justicia y la reparación reinvindicadas por las asociaciones de familiares de los represaliados por el franquismo, se hagan realidad.

Franco murió hará en noviembre próximo 40 años, aunque el diccionario de la RAE y el diccionario biográfico de la Academia de la Historia, ahora parece que se acaban de enterar quién fue Franco y que fue el franquismo.

Un país como España en el siglo XXI y aún un sigue siendo un país franquista. De vergüenza.

Noviembre de 2014 - La RAE cambia la definición de «franquismo» en el nuevo Diccionario:

http://www.fundeu.es/noticia/la-rae-cambia-la-definicion-de-franquismo-en-el-nuevo-diccionario/

Abril 2015 - Al fin, Franco será un dictador autoritario:

http://cadenaser.com/ser/2015/04/06/cultura/1428325161_275327.html

Saludos
Bernardo

Anónimo dijo...

Perdón por la equivocación con respecto a César Vidal, miré la hora que no era. Ahora si lo digo claro, Cesar Vidal sólo se puede calificar como un "gran gilipollas", la vergüenza de todos los historiadores que por hacer honor al rigor histórico, dedican su vida a escribir poco pero cierto.
César Vidal no deja de ser un infeliz que busca dinero escribiendo obras de divulgación con tan sólo el rigor de su rancia ideología. Un puto desgraciado que nunca aceptará que la libertad existe.
Ahora!! al que le guste que lo lea, y si no tiene bastante, que complete su formación histórica en Wikipedia.
El rigor histórico se enseña en las facultades, donde la historia se estudia desde diversos puntos de vista. La historia no es tan fácil como quedarte con la opinión de un payasote franquista.

Anónimo dijo...

Esperemos que no te refieras a la Politécnica de Madrid.