domingo, 9 de mayo de 2010

El sector del corcho busca sobrevivir a la crisis

Leído en el diario Europa Sur. Por su interés reproducimos esta noticia.
A un mes del inicio de la campaña, las expectativas son algo mejores que las de 2009
Muchas fincas y ayuntamientos tienen que sacar este año forzosamente para evitar una pérdida de calidad
A. R.
El sector corchero, actividad económica ancestral en el Campo de Gibraltar, está aún muy lejos de recuperar la bonanza de hace sólo diez años con precios que hacían de la venta de este producto un buen negocio para dueños de fincas y una fuente de ingresos en los ayuntamientos a través de la gestión de sus montes de propio.
La campaña de 2009 estuvo marcada por la crisis y la negativa de muchos propietarios a extraer las planchas por la mala situación del mercado ya que había patios de corchas llenos de producto de otras campañas. En 2000 era posible vender cada quintal de corcho (equivalente a algo más de 40 kilos) en el entorno de los 70 euros. Desde hace tres o cuatro años, el precio difícilmente alcanza los 30. Ahora, a falta de un mes escaso para el inicio de la extracción, existen motivos para hablar de una ligera recuperación en la actividad, que no de los precios.
--- -Arriero en el Concurso de Arriería ayer en la Feria de Mayo de Jimena. Foto del Ayuntamiento de Jimena.-
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Así al menos lo intuyen en la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, administración que controla esta práctica totalmente sostenible que da empleo temporal a jornaleros durante el verano. Aún es pronto para determinar exactamente cuántas fincas privadas llevarán a cabo la saca (los datos se conocerán al cierre de la temporada) si bien la información que maneja la Junta da lugar al positivismo. Una de las razones para el optimismo se encuentra, según las fuentes de la Junta consultadas por este diario, en que las reservas de tapón macizo y de aglomerado en Portugal, principal destino del corcho campogibraltareño, se encuentran en mínimos históricos.
Entre los municipios con fincas de alcornocal de la comarca no hay tanta seguridad aunque sí apuestan, mayoritariamente, por realizar la saca. En algunos casos no tanto por hacer negocio sino por evitar el deterioro de la capa de corcho que pasados los 11 años desde el último descorche comienza a perder calidad y deja de ser susceptible como materia prima para tapón de vino macizo, lo que implica la pérdida de valor.
Es el caso de Jimena de la Frontera, localidad que el pasado año dio la voz de alarma al asegurar que se podrían perder 5.000 jornales de no llevarse a cabo la extracción en la veintena de fincas susceptibles de aprovechamiento corchero. Este año, según su alcalde, Pascual Collado, no habrá saca municipal pero sí en fincas particulares. "Estamos en una situación parecida a la del año pasado en cuanto a cantidades previstas de producción, no mucho mejor en el precio, según los empresarios. Aún así, es positivo porque se generará empleo aunque me refiero a los datos a día de hoy, donde las previsiones son más positivas que hace un año ya que ningún empresario ha dicho que no de forma tajante", explica.
En Jimena, la finca municipal de Los Arenales (236 hectáreas) no tiene este año zonas de alcornocal para descorchar ya que la extracción se realiza cada tres años (la finca está dividida en tres zonas).
Cerca de este municipio, en Castellar de la Frontera, la finca comunal La Boyal (526 hectáreas) también es susceptible de ser descorchada este año (la última vez fue en 2000). Así lo explica el alcalde, Francisco Vaca, quien detalla que se ha creado una comisión para negociar la venta y el pliego de condiciones que esperan tener listo a mediados de este mes. La producción del año 2000 ascendió a 12.000 quintales. "Este año esperamos lo mismo. Aunque el precio no es como el de hace una década, hay que sacarlo como sea porque en 2011 tendría menos calidad", sentencia Vaca.
En Los Barrios, municipio corchero por excelencia ya que el 70% de su término municipal forma parte del Parque Natural de Los Alcornocales, no habrá saca municipal este verano por primera vez en muchos años. "Hemos optado por no descorchar porque la zona que tocaría este año, en Mogea Luenga, es muy pequeña. Parte de la zona de saca se unió en 2009 a El Jaral y se llevó a cabo. La que ha resultado y que tocaría éste se extraerá en 2011, cuando tenga justo diez años, en la media de la producción del resto de montes de propio", precisa Fernando Mariscal, técnico del área municipal de Medio Ambiente. "A los corcheros tampoco les traería cuenta trabajar una o dos semanas y perder la posibilidad de emplearse en otra finca del municipio o el entorno", sentencia. El corcho público barreño extraído en 2009 aún está pendiente de ser vendido, según Mariscal.
En Tarifa, el último de los municipios con corcho en la comarca, el Consistorio espera poder extraer hasta 3.700 quintales (162.800 kilogramos) en fincas de las zonas públicas de Caheruelas y Longanilla. "Estamos preparando el pliego de condiciones. Calculamos que habrá para unos 40 días de trabajo con unas catorce personas. Tenemos que sacarlo porque se pasa de edad y sólo valdría para molienda, así que vamos a extraerlo", destaca Antonio Escribano, concejal de Montes de Tarifa.
Los municipios y propietarios lamentan tener que sacar el corcho "casi por obligación" para evitar la pérdida de valor, si bien es cierto que el sur de Andalucía carece de una industria transformadora que aporte valor añadido al producto. Esto es, evitar que acabe en Portugal y multiplique su precio al ser convertido en tapón para vino o planchas de aislamiento.
En la Junta de Andalucía son conscientes de que se trata de uno de los grandes retos del sector para evitar ser sólo productores de materia prima aunque varios intentos para organizar el sector cayeron en saco roto. Contar con una industria transformadora potente sería una de las salidas a la actual situación de incertidumbre.

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