miércoles, 30 de diciembre de 2015

Gonzalo Polo propone que "Escribamos juntos un microrrelato"

Viendo cómo nos gusta a veces hacer tantos comentarios, podría ser interesante sacar al menos algo positivo de ellos.

La propuesta es sencilla. Yo propongo una frase inicial y quien quiera, a través de los comentarios, escriba otra que le dé continuidad. Cada cual puede escribir firmando con su propio nombre, bajo pseudónimo o bajo anonimato, pero siempre intentando seguir una continuidad.

Será un poco complicado, pues los comentarios en este blog no son inmediatos y seguramente haya un cierto desorden, pero sin duda será divertido y así olvidaremos durante algún rato todas esas estúpidas, a veces, peleas en las que nos vemos envueltos.

Anímense los lectores y a ver qué resulta. Aquí va la mía, que es el comienzo.

24 comentarios:

Anónimo dijo...

Oleeeeeee, me gusta la idea. Esa es la aptitud Gonzalo.

Anónimo dijo...

Mi pregunta iba en serio, ¿cual es el principio?

Jimenato por un rato dijo...

Lo siento mucho pero por error no escrbí el inicio. Empiezo con dos frases.

He muerto tantas veces que ya no tengo memoria. Sólo un vago recuerdo de campos de amapolas negras y bandadas de cuervos rojos volando en círculos como buitres y balando como ovejas.

Anónimo dijo...

...pero aquí sigo. De pie. Con unos principios (pocos, pero principios al fin y al cabo) fijados a la memoria con los clavos de la voluntad y la razón (creo). Yo, que he tenido tan poco que nunca aprendí a despedirme de nada para siempre, ahora....


Unas cuantas palabras dijo...

después de mil vidas vacías, directas del nacimiento a la muerte, un rayo de sol me ha cegado durante un instante y un aire fresco ha acariciado mi cara. Entonces he sabido que había vuelto a nacer ...

Jimenato por un rato dijo...

-No has vuelto a nacer, graznó el el gran cuervo rojo, -porque nunca has existido. Y los otros cuervos balaron histriónicos en estado de éxtasis.

el cuervo que no grazna dijo...

Y allí, entre la multitud hubo un pequeño cuervo que preguntó. Tu que eres el maestro, el gran cuervo rojo, ¿es cierto que las mariposas emigran?, y ante estas palabras todos quedaron atónitos.

Anónimo dijo...

Y el gran cuervo rojo contestó: Si vieras National Geographic de vez en cuando en vez de estar leyendo el Bloc de Bernardo, no harías tales preguntas.

Anónimo dijo...

Ante la respuesta se quedaron todos con cara de tontos y quedaron en hacer una asamblea para decidir si contrataban canal plus o imagenio

Anónimo dijo...

...y se tiraron años y años y nunca llegaban a un acuerdo. Y no llegaban porque en vez de buscar tal solución - a contratar dichos canales- se desviaban a hablar y discutir de políticas y de la cantidad de ladrones y aprovechados que había en España

Anónimo dijo...

y ya los cuervos no solo no balaban como ovejas, ni siquiera volaban como cuervos, las amapolas se volvieron rojas como antaño, y se acabó eso de morir y nacer a la vez, para que Rajoy no pague pensiones.

Anónimo dijo...

Fin

Anónimo dijo...

del primer capítulo.

El pequeño cuervo salió de compras, fue a la tienda esa del yo no soy tonto, pero este actuó como tal, este se fue pareciendo a los humanos que andan perdidos con el consumismo.

Cuervo Negro dijo...

Y entonces el gran cuervo negro, ex líder de la bandada oscura del aire lo agarró del brazo, diciéndole, ¿donde vas pequeño, acaso vas a seguir a las voces malignas?, es allí donde quedan atrapados aquellos guiados por lo material, no vayas, sálvate de la maldición que acecha a nuestro mundo.

Anónimo dijo...

Allá.... desde un extremo de la bandada, un joven cuervo gris...alzó la voz y dijo -deberíamos dejar de vivir de la carroña y trabajar unidos como hacen las hormigas o las abejas- todos unidos por un mismo fin...ayudándonos unos a otros, sin consentir que nadie viva a costa de otros.
La bandada quedó sorprendida por tan sabias palabras y nadie se atrevía a dar su opinión, a ninguno de ellos les gustaba tener que trabajar para mejorar su mísera existencia.

Anónimo dijo...

Aquella mañana ninguna oveja desayuno. Dejaron de comer esas amapolas que les hacían creer cuervos. ( Y encima de colores).Querían dejar de ser un rebaño dócil y sumiso. Pero necesitaban un líder.

Jimenato por un rato dijo...

Llegado el mediodía seguían sin probar bocado, mientras los cuervos seguían balando, dando vueltas y vueltas sobre las hambrientas ovejas, y éstas graznando, en huelga de hambre, sin comer una brizna de hierba, sin fumarla siquiera, esperando a que el gran cuervo rojo, que se trasvistió de negro, retomara su destino, ser rojo en un mundo en blanco...y negro.

Anónimo dijo...

Las ovejas no se lo pensaron dos veces, inmediatamente convocaron una asamblea para elejir a la líder, ni que decir tiene que iba a ser hembra. Como todas son muy buenas oradoras, sólo hay que escuchar, no callan en todo el día.Balan hasta comiendo, son agotadoras.
La reunión tuvo lugar en la era, lugar amplio y al aire libre, una vez todas reunidas, la primera en tomar la palabra fue la oveja más lonjeva del rebaño y de raza merina.
" No estoy de acuerdo en que haya una líder, todas sabemos que somos una raza para vivir en comunidad, no nos gusta la independencia, somos inseparables unas de otras. De modo que lo que haga una haremos todas y eso no es democrático".
Las palabras de la merina dejaron sin aliento al grupo. Todas murmuraron pero no tomaban la palabra.
Una cabra desde el cerro del Águila las divisó, rápidamente paso el recado al macho del grupo. El marido de la cabra utiliza muy a menudo un gran astado........

Anónimo dijo...

Al mismo tiempo la cabra desde el cerro miró de reojo a una chiva que no paraba de dar saltos y hacer la tonta. La cabra pensó para sus adentros: esta chiva esta como una cabra.

Anónimo dijo...

La chiva tenia 15 años. Como claro que está era de la reserva. Una vez más el cuervo negro lo habían conseguido. Si no era con amapolas, seria con chivas. El gran cuervo rojo decidió buscar ayuda

Jimenato por un rato dijo...

Entonces envió a sus mensajeros más veloces e intrépidos en busca de la tribu de los cuervos morados, la leyenda decía que sólo ellos podrían, y con un potente balido como jamás hubo cuervo en la historia del mundo con tal torrente para balar, ordenó partir a sus emisarios en busca de aquellos que decían que sí se puede.

Jimenato por un rato dijo...

Sobrevolaron valles y barrancos, bosques y vegas, y llegando a un seco humedal, encontraron una gran garza macho, un garzón, que presas sus patas por el barro seco, de lo que no ha muchos años fue una inmensa marisma poblada de miles y miles, "cienes y cienes" de aves procedentes del vasto y basto orbe, reclamó con aspavientos la atención de los enviados del gran cuervo, rojo o no rojo, mas cuervo.

Anónimo dijo...

Que decidieron cruzar un cuervo rojo macho con un cuervo negro hembra, y de tal unión pusieron un huevo oscuro, y de él, tras 21 días de incubación, salió un cuervito oscuro, muy moreno, con las plumas rizadas, que rodó, aleteó y rodó, cayendo al agua de un arroyuelo. Sacado del agua, pudieron observar que despintaba poco a poco hacia el rojo. Los ancianos cuervos de unos y de los otros se reunieron para ponerle nombre y, tras muchas discusiones finalmente le pusieron de nombre de "Moisés", al haber sido salvado de las aguas azuladas del arroyo.
Moisés se hizo mayor, tras estudiar mucho y no aprender casi nada. Donde quiera que intervenía metía la pata creyéndose el cuervo más listo de todos, tan listo se creía que propuso a los demás escribir un cuento trozo a trozo. Cada cuervo escribiría un trozo para que al final resultara un bonito cuento hecho por todos. Lo comenzó él escribiendo el primer trozo, e inmediatamente todos los córvidos lo continuaban e iba precioso, hasta que él, Moisés, no gustándole nunca las ideas de los demás (como siempre), decidió nuevamente intervenir y escribió dos trozos seguidos que más que un cuento parecía un trabalenguas, y con ello, por su aire de superioridad y majadería, destrozó una buena idea convirtiéndola al final en un circo de palabras demasiados cursis para las personas normales, obligando al juez (que él no había nombrado) a ser árbitro en varias ocasiones hasta que al final, le pitó un penaltis de órdagos con este informe, dando por finalizado el encuentro, digo, el cuento.

Anónimo dijo...

Moraleja: Quieres tener el control de la situación, más allá de la cordura, más allá de la locura más allá de la razón.....una patada en los huesos es lo que te pueden dar.