viernes, 4 de septiembre de 2015

"#Acoge a un refugiado", por Gonzalo Polo

Nos encontramos ante una avergonzante tragedia de refugiados, miles y miles de personas que huyen de sus países, porque el mundo occidental, el "civilizado", creó una guerra en su lugar de origen, en su tierra, en su casa. Huyen de las bombas y de la muerte, dejando atrás su vida y sus sueños.

Ahora, ese mundo "civilizado" les cierra las puertas. El Gobierno de España, pese a que dicen que estamos creciendo por encima de Europa, mantiene que sólo se compromete a refugiar a 2.739 personas. El gobierno canadiense rechazó dar asilo y muchos decidieron arriesgar sus vidas, cruzando en precario, un mar acostumbrado a devorar personas que buscan un futuro y, en definitiva, una vida digna. Tan sólo 23 kilómetros y apenas consiguieron navegar unas millas. En este grupo viajaba Aylan, un niño de tres años, protagonista de una brutal foto que a todos nos averguenza como seres humanos.


Pese a la reticencia de los gobiernos, ya son muchas las ciudades, en el estado español y fuera de él, que se están organizando para acoger refugiados. El municipio de Jimena de la Frontera siempre ha demostrado su solidaridad con los refugiados y ha apostado por la paz. Es hora de organizarnos y demostrar lo que somos capaces de hacer.

                                       ¡ACOGE A UN REFUGIADO!

P.D.: Sería bueno que utilizásemos los comentarios para algo positivo y organizarnos. Olvidarnos de ideologías y creencias. Quienes no estén de acuerdo, que lo expresen sin insultos. #Acoge_a_un_refugiado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Como, cuando y donde hay q dirigirse para acoger a un refugiado??
Por favor, quiero ponerme en contacto con quien corresponda. Digame que tengo q hacer????
Muchas gracias.

Llámame Moisés dijo...

Es cuestión de organizarse, pero si no sabemos quienes están interesados, poco podemos hacer. No seas anónimo.
Gonzalo Polo

Anónimo dijo...

Me recuerda, por ser guerra, la civil Española y como millares de personas se tuvieron que exiliar huyendo de la muerte. Me recuerda que también hubo un stop por parte de los países limítrofes que los acogian, teniendo que pasar las fronteras por lugares escondidos y remotos para no ser apresados y devueltos a la baraja de la muerte.